Francisco Beltrán

8 condiciones necesarias para rendir al maximo

8 condiciones necesarias para rendir al maximo

En un estudio que se hizo en los 80 a los atletas estadounidenses preguntando cuales eran las sensaciones y pensamientos que tenían cuando se enfrentaban a grandes retos, todos describieron de formas diferentes los mismos procesos o sensaciones percibidas. Manifestaron un sentimiento de poder hacerlo bien, muy enfocados en el presente, con altas expectativas de éxito, a la vez que se encontraban en un estado de paz y relajación interior, que no sabían muy bien como describirlo. Es lo que les hacía estar en posesión de todas sus capacidades atléticas y psicológicas para el desarrollo de sus diferentes pruebas. Esto que parecía ser de dominio de unos pocos, la Psicología deportiva desarrollada por los soviéticos sacaba a relucir que esos procesos podrían ser entrenados para obtener un alto rendimiento deportivo y personal. Sintetizando el proceso en 8 condiciones que debían de entrenarse y a la vez son parte del conjunto necesario para alcanzar lo que ellos llamaron Rendimiento Máximo.

1º Condición: Mente relajada, tener una mente relajada hace que se perciba el reto deportivo de forma más objetiva, al no dejarse influir por pensamientos o sanaciones que nos harían perder el punto de mira adecuado. En estos momentos han proliferado las actividades de control mental con influencias orientales como el Yoga, que practican ejercicios de meditación para conseguir una mente relajada.

2ª Condición: Físico Relajado, como he comentado cada condición se supedita a las anteriores, y para conseguir un físico relajado debemos tener la mente relajada. El Dr. Jacobson desarrollo su método de relajación para el control de estrés que lo que conseguía, era que el alumno pudiera tomar conciencia de su cuerpo cuando estaba relajado y cuando estaba tenso.

3ª Condición: Seguro/a y optimista, se ha descubierto que una persona optimista le cuesta mucho menos conseguir las 2 condiciones anteriores que uno pesimista. Está relacionado con las expectativas de éxito, la fuerza mental y física y el control de la situación.

4ª Condición: Concentrado en el presente, esto hace que todo lo que ha pasado o tiene que pasar no afecta la condición de la persona, su atención está centrada solamente en lo que ocurre en el momento actual. No se deja interferir por fallos, aciertos, o resultados que tengan que ocurrir.

5ª Condición: Lleno de energía, es clave tener energía, y eso se consigue con sentido común, descanso, una dieta equilibrada, apropiada a la condición y necesidades de cada persona.

6ª Condición: Conciencia extraordinaria, esto se da cuando la persona es capaz de sincronizar sus imágenes mentales con los que está ocurriendo en ese momento, con una percepción de lo que ocurre asombrosa.

7ª Condición: Bajo control, yo lo llamo la mirada del lobo, es estar concentrado en lo que pasa, sin dejarte llevar por los sentimientos, lo que llamaba Phil Jackson (Entrenador de los Bulls y los Lakers) actuar con agresividad sin violencia.

8ª Condición: Dentro de la armadura, cuando se dan todas las condiciones anteriores es cuando nos sentimos como si fuéramos invencibles, se logra cuando eres capaz de fijar toda tu atención, energía y expectativa de éxito, ¡a más no poder! Acordaros de la final del Rolan Garros de 2014, Nadal cumplía con todo lo anteriormente citado. Al final vence el que cree que va a ganar.

Resumiendo, cuando cumplimos con todos estos requisitos es cuando experimentamos lo que llamaríamos en lenguaje coloquial, “Estar en Piloto Automático”.

 

“He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. En 26 ocasiones confiaron en mí para realizar el tiro que nos daría la victoria, y fallé. He fracasado una y otra, y otra vez en mi vida. Y es por eso que tengo éxito”. Michael Jordan

Que pasaría si todos intentáramos ser mejores cada día?

Comenta lo que tú piensas.

Francisco Bletrán Ortin

 

 

 

Blibliografía utilizada:

Rendimiento al maximo – Garfield, Charles A. 1987
Jorge Bucay

Mejora tu rendimiento ¿Cómo saber hasta donde puedes llegar?

Mejora tu rendimiento ¿Cómo saber hasta donde puedes llegar?

Voy a compartir este relato del libro -Déjame que te cuente- de Jorge Bucay, en la relación que tenía con un joven que presuntamente asistía a su consulta.

Jorge es un psicólogo conocido por, poner los cuentos como metáforas de aprendizaje comprensible, un recurso muy potente para entender mejor el mensaje y fácil de recordar.

Jorge Bucay

Este es un ejemplo que sirve para aplicar esta metáfora a la mejora del rendimiento en cualquier ámbito de nuestra vida.

Aquí empieza el relato;

Demian- Yo me quejaba por entonces de no recibir la aceptación franca de mis padres, de no ser el compañero elegido de mis amigos, de no poder lograr el reconocimiento en mi trabajo.

Jorge—Hay una vieja historia de un joven que concurrió a un sabio en busca de ayuda. Su problema me hace acordar al tuyo.


 

Anillo
Anillo magico
El Cuento: El Verdadero valor del Anillo

—Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

 

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

—Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después… –y haciendo una pausa agregó—

Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

—E… encantado, maestro –titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

—Bien –asintió el maestro.

Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó –toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado.

Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda.

Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro.

Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer al anillo a los mercaderes.

Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado –más de cien personas— y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro.

Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación.

—Maestro –dijo— lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

—Qué importante lo que dijiste, joven amigo –contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo.

Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

—Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

¡¿58 monedas?! –exclamó el joven.

—Sí –replicó el joyero— Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… Si la venta es urgente…

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo—. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.


 

La lección más importante que podemos recibir es;

Aunque a veces recibamos información de personas que son supuestos expertos, deberemos contrastarlas con verdaderos expertos, que no estén influidos por su propia opinión que influye a la hora de ver el potencial de la persona en cuestión.

Francisco Beltrán Ortín

 

Cuando el miedo no deja avanzar

Hace unos  días acudí invitado al pograma  #inter_redes de  #TVintercomarcal. En el transcurso de la misma surgió el problema que tenían personas con mucha experiencia y preparación en la red social profesional #Linkedin. El entrevistador me hizo esta pregunta, ¿si era bueno o no tener todo tu historial y logros en la red? ya que se había detectado, que descartaban en selecciones de personal a personas muy bien preparadas por exceso curricular.

Mi respuesta fue rotunda; si una empresa no te escoge por exceso de curricular, es porque esa empresa, organización, club deportivo, asociación… la dirige alguien que tiene miedo a que entre alguien mejor preparado que él mismo en su organización y le mueva el puesto, cosa que no suele pasar con las personas con un indice de auto-confianza medio- alto. Ya que lo verían como una oportunidad, no como una amenaza. Por el contrario el que ve como una amenaza contratar personas con amplia experiencia y preparadas, solo esta cavando su propia tumba.

 

Los empresarios y dirigentes de organizaciones verdaderamente grandes , eligen a los mejores que pueden contratar,  porque eso le aportara valor a la organización y de seguro será beneficioso para el desarrollo de sus proyectos de presente y futuro.

llave-magica-2Nadie sabe cual es la llave mágica que hará que todo funcione a la perfección, pero lo que si sabemos que es que la experiencia es algo que hay que vivir y no se puede estudiar y tampoco comprar. El valor de cumplir años está en la acumulación de experiencias vividas que hacen de la persona cada vez sea un poco más sabia. Por eso como comenté en la entrevista alguien que todavía no ha cumplido 29 años, le falta sobre todo saber gestionarse a sí mismo, antes de querer gestionar empresas, organizaciones,  o a otras personas.

Para finalizar solo remarcar que, 1º deben de tener las experiencias, para luego tener una visión de conjunto que todavía no tienen. luego hay 2 caminos a tomar, cometer errores y aprender, o buscar  algún mentor que los pueda guiar en el desarrollo de su carrera.

La final cada uno decide el camino que va a tomar.

Francisco Beltrán